miércoles, 7 de marzo de 2012
¡FELICIDADES, MUJERES!
Digo mujer y he nombrado
la madre, la compañera,
la hija, la esposa, la obrera
y todo el pueblo uniformado.
Siempre que es 8 de marzo pienso en las flores, en las lindas mariposas; en un día lleno de espléndida luz y mucho amor y es que decir MUJER es unir todo lo bello que la vida tiene y decir mujer cubana es la expresión más autóctona de la igualdad, la belleza de principios y de firmeza.
Siempre que es 8 de marzo pienso en Vilma, sencilla y dulce mujer con quien tuve el privilegio de compartir algunos momentos de mi vida. Pienso en Celia, la paloma, la flor; en Melba.
Siempre que es 8 de marzo pienso en mi madre, en mis hermanas, en mi hija.
Siempre que es 8 de marzo pienso más seriamente en mí y reflexiono: ¿quién sería hoy si no fuera porla Revolución Cubana ?
la madre, la compañera,
la hija, la esposa, la obrera
y todo el pueblo uniformado.
Siempre que es 8 de marzo pienso en las flores, en las lindas mariposas; en un día lleno de espléndida luz y mucho amor y es que decir MUJER es unir todo lo bello que la vida tiene y decir mujer cubana es la expresión más autóctona de la igualdad, la belleza de principios y de firmeza.
Siempre que es 8 de marzo pienso en Vilma, sencilla y dulce mujer con quien tuve el privilegio de compartir algunos momentos de mi vida. Pienso en Celia, la paloma, la flor; en Melba.
Siempre que es 8 de marzo pienso en mi madre, en mis hermanas, en mi hija.
Siempre que es 8 de marzo pienso más seriamente en mí y reflexiono: ¿quién sería hoy si no fuera por
lunes, 5 de marzo de 2012
Cinco por los CINCO: Paremos la injusticia
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miércoles, 1 de febrero de 2012
Gertrudis Gómez de Avellaneda: Tula, Amor y poesía
"No existe lazo ya; todo está roto;
plúgole al cielo así; ¡Bendito sea!
Amargo cáliz con placer agoto:
mi alma reposa al fin: nada desea."
Por todos los méritos alcanzados a través de su fecunda obra, por su eterno amor por Cuba, es que hoy, a 139 años de su desaparición física, quiero recordar y honrar a esta eminente escritora.
Corría el año 1814 en la vetusta ciudad de Santa María del Puerto del Príncipe. Era justamente el 23 de marzo. En la casona marcada por el número 22 de la calle de San Juan, vio la luz ese día la poetisa camagüeyana Gertrudis Gómez de Avellaneda.
Nacida en una época difícil, sobre todo para una mujer con sus aspiraciones, sus inquietudes y su posición ante la vida, Tula, como también se le conoció, dejó inscripto su nombre en el parnaso de esta tierra, de Cuba y de toda la hispanidad.
Su vida estuvo marcada por el dolor desde los tempranos años de su juventud; la muerte de su padre trajo a su existencia, quizás, la necesidad y el encanto de las letras, aunque cuentan que desde niña era rebelde y caprichosa, como suelen ser los artistas.
Aunque nació en Cuba, fue en España donde alcanzó fama mundial la joven de cuerpo esbelto y bien conformado, de ojos negros grandes y rasgados, de una bella y frondosa cabellera oscura.
La Peregrina se hizo llamar una vez instalada en el país ibérico, como para dejar bien claro su condición de cubana, demostrando el orgullo que sentía por su Patria adorada
Casi todos los géneros literarios fueron incursionados por la destacada poetisa cubana, entre los que se incluyen novelas, obras de teatro, y comedias. Dentro de éstas también hay que incluir sus artículos, las cartas…
En la labor teatral dio a escena el drama Munio Alfonso, y posteriormente, El Príncipe de Vania, triunfos que le hicieron merecedora de ser propuesta para ocupar un sillón en la Real Academia Española, pero su condición de mujer no le permitió lograrlo.
En los brillantes escritos dejados por ellas están plasmados su carácter y naturaleza, lo que nos hace sentir el valor inapreciable hacia la mujer, hacia la poetisa, hija de un capitán de navío español y de una cubana, que falleciera en España el primero de febrero del año 1873.
Al Partir
¡Perla del mar! ¡Estrella de Occidente!
¡Hermosa Cuba! tu brillante cielo,
la noche cubre con su opaco velo
como cubre el dolor mi triste frente.
Voy a partir… La chusma diligente
para arrancarme del nativo suelo
las velas iza y pronta a su desvelo
la brisa acude de tu zona ardiente.
¡Adiós, patria feliz!, ¡Edén querido!
Doquier que el hado en su furor me impela
tu dulce nombre halagará mi oído.
Ah, que ya cruje la turgente vela,
el ancla se alza, el buque estremecido
las olas corta y silencioso vuela.
A…
No existe lazo ya; todo está roto;
plúgole al cielo así; ¡Bendito sea!
Amargo cáliz con placer agoto:
mi alma reposa al fin: nada desea.
Te amé, no te amo ya: piénsolo al menos:
¡Nunca si fuere error la verdad mire!
¡Que tantos años de amargura llenos
trague el olvido, el corazón respire!
Lo has destrozado sin piedad: mi orgullo
una vez y otra vez pisaste insano;
mas nunca el labio exhalará un murmullo
para acusar tu proceder tirano.
De grandes faltas vengador terrible
dócil llenaste tu misión, ¿lo ignoras?
No era tuyo el poder que irresistible
postró ante tí mis fuerzas vencedoras.
Quísolo Dios y fue: gloria a su nombre;
Todo se terminó: recobro aliento;
¡Ángel de las venganzas! Ya eres hombre.
Ni amor ni miedo al contemplarte siento.
Cayó tu cetro, se embotó tu espada…
Mas ¡ay! ¡Cuan triste libertad respiro!
Hice un mundo de ti que hoy se anonada,
Y en honda y vasta soledad me miro.
¡Vive dichoso tú! Si en algún día
ves este adiós que te dirijo eterno,
sabe que aun tienes en el alma mía
generoso perdón, cariño tierno.
plúgole al cielo así; ¡Bendito sea!
Amargo cáliz con placer agoto:
mi alma reposa al fin: nada desea."
Por todos los méritos alcanzados a través de su fecunda obra, por su eterno amor por Cuba, es que hoy, a 139 años de su desaparición física, quiero recordar y honrar a esta eminente escritora.
Corría el año 1814 en la vetusta ciudad de Santa María del Puerto del Príncipe. Era justamente el 23 de marzo. En la casona marcada por el número 22 de la calle de San Juan, vio la luz ese día la poetisa camagüeyana Gertrudis Gómez de Avellaneda.
Nacida en una época difícil, sobre todo para una mujer con sus aspiraciones, sus inquietudes y su posición ante la vida, Tula, como también se le conoció, dejó inscripto su nombre en el parnaso de esta tierra, de Cuba y de toda la hispanidad.
Su vida estuvo marcada por el dolor desde los tempranos años de su juventud; la muerte de su padre trajo a su existencia, quizás, la necesidad y el encanto de las letras, aunque cuentan que desde niña era rebelde y caprichosa, como suelen ser los artistas.
Aunque nació en Cuba, fue en España donde alcanzó fama mundial la joven de cuerpo esbelto y bien conformado, de ojos negros grandes y rasgados, de una bella y frondosa cabellera oscura.
La Peregrina se hizo llamar una vez instalada en el país ibérico, como para dejar bien claro su condición de cubana, demostrando el orgullo que sentía por su Patria adorada
Casi todos los géneros literarios fueron incursionados por la destacada poetisa cubana, entre los que se incluyen novelas, obras de teatro, y comedias. Dentro de éstas también hay que incluir sus artículos, las cartas…
En la labor teatral dio a escena el drama Munio Alfonso, y posteriormente, El Príncipe de Vania, triunfos que le hicieron merecedora de ser propuesta para ocupar un sillón en la Real Academia Española, pero su condición de mujer no le permitió lograrlo.
En los brillantes escritos dejados por ellas están plasmados su carácter y naturaleza, lo que nos hace sentir el valor inapreciable hacia la mujer, hacia la poetisa, hija de un capitán de navío español y de una cubana, que falleciera en España el primero de febrero del año 1873.
Al Partir
¡Perla del mar! ¡Estrella de Occidente!
¡Hermosa Cuba! tu brillante cielo,
la noche cubre con su opaco velo
como cubre el dolor mi triste frente.
Voy a partir… La chusma diligente
para arrancarme del nativo suelo
las velas iza y pronta a su desvelo
la brisa acude de tu zona ardiente.
¡Adiós, patria feliz!, ¡Edén querido!
Doquier que el hado en su furor me impela
tu dulce nombre halagará mi oído.
Ah, que ya cruje la turgente vela,
el ancla se alza, el buque estremecido
las olas corta y silencioso vuela.
A…
No existe lazo ya; todo está roto;
plúgole al cielo así; ¡Bendito sea!
Amargo cáliz con placer agoto:
mi alma reposa al fin: nada desea.
Te amé, no te amo ya: piénsolo al menos:
¡Nunca si fuere error la verdad mire!
¡Que tantos años de amargura llenos
trague el olvido, el corazón respire!
Lo has destrozado sin piedad: mi orgullo
una vez y otra vez pisaste insano;
mas nunca el labio exhalará un murmullo
para acusar tu proceder tirano.
De grandes faltas vengador terrible
dócil llenaste tu misión, ¿lo ignoras?
No era tuyo el poder que irresistible
postró ante tí mis fuerzas vencedoras.
Quísolo Dios y fue: gloria a su nombre;
Todo se terminó: recobro aliento;
¡Ángel de las venganzas! Ya eres hombre.
Ni amor ni miedo al contemplarte siento.
Cayó tu cetro, se embotó tu espada…
Mas ¡ay! ¡Cuan triste libertad respiro!
Hice un mundo de ti que hoy se anonada,
Y en honda y vasta soledad me miro.
¡Vive dichoso tú! Si en algún día
ves este adiós que te dirijo eterno,
sabe que aun tienes en el alma mía
generoso perdón, cariño tierno.
martes, 31 de enero de 2012
www.cubadebate.cu/especiales/2012/01/31/la-verdad-mas-escondida-en-haiti/
La presencia durante 13 años de la colaboración médica en Haití es uno de esos esfuerzos víctimas del silenciamiento y la censura mediática arbitraria y premeditada.
Felicidades a las mujeres y los hombres del sector del comercio, la gastronomía y los servicios
Desde pequeña aprendí a valorar a quienes detrás de un mostrador de una bodega de víveres o productos industriales, de una cafetería, o taller de servcios, protagonizan el día a día de nuestros campos y ciudades.
Mi mamá, ejemplo de trabajadora y excelente madre, laboró por más de 30 años en el sector del comercio. No fueron pocas las oportunidades en que la acompañé en sus menesteres, de ahí que domine el manejo de la pesa, las onzas, los gramos y kilogramos.
Siempre me he sentido orgullosa cuando alguien me reconoce por la hija de Raudelina, la dependienta, y no son pocos los que en reiteradas ocasiones me hablan de su trato afable y amabilidad con los usuarios, de las horas de labor en bodegas con numerosos núcleos familiares
A pocas horas de celebrarse el Día del Trabajador del Comercio, la Gastronomía y los Servicios, le expliqué a mi hija, el por qué de esta fecha, razones que también quiero compartir con usted.
El cuatro de febrero fue escogido para esta celebración en homenaje a Fernando Chenard Piña, trabajador de esta rama caído en el asalto al cuartel Moncada y nacido el 4 de febrero de 1919. Valiente hasta la temeridad, en una ocasión, Chenard llegó a su casa herido en la cabeza, luego de una manifestación contra el régimen. Ante la justificada preocupación de su hermana le dijo: “Si yo me salvo y esto se pierde, puedes ponerte luto por la Patria, si yo me muero y esto se salva, vístete de rojo, que ha triunfado la Patria”.
Fernando Chenard fue uno de los combatientes que se retiró con vida del Cuartel Moncada. Luego fue capturado por el Ejército de la dictadura y sometido a crueles torturas, hasta la muerte.
Felicidades a todos los que dignifican este sector en Cuba y en especial a mi mamá.
Mi mamá, ejemplo de trabajadora y excelente madre, laboró por más de 30 años en el sector del comercio. No fueron pocas las oportunidades en que la acompañé en sus menesteres, de ahí que domine el manejo de la pesa, las onzas, los gramos y kilogramos.
Siempre me he sentido orgullosa cuando alguien me reconoce por la hija de Raudelina, la dependienta, y no son pocos los que en reiteradas ocasiones me hablan de su trato afable y amabilidad con los usuarios, de las horas de labor en bodegas con numerosos núcleos familiares
A pocas horas de celebrarse el Día del Trabajador del Comercio, la Gastronomía y los Servicios, le expliqué a mi hija, el por qué de esta fecha, razones que también quiero compartir con usted.
El cuatro de febrero fue escogido para esta celebración en homenaje a Fernando Chenard Piña, trabajador de esta rama caído en el asalto al cuartel Moncada y nacido el 4 de febrero de 1919. Valiente hasta la temeridad, en una ocasión, Chenard llegó a su casa herido en la cabeza, luego de una manifestación contra el régimen. Ante la justificada preocupación de su hermana le dijo: “Si yo me salvo y esto se pierde, puedes ponerte luto por la Patria, si yo me muero y esto se salva, vístete de rojo, que ha triunfado la Patria”.
Fernando Chenard fue uno de los combatientes que se retiró con vida del Cuartel Moncada. Luego fue capturado por el Ejército de la dictadura y sometido a crueles torturas, hasta la muerte.
Felicidades a todos los que dignifican este sector en Cuba y en especial a mi mamá.
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