Por Darletis Leyva González
Las Tunas.- Dos vidas palpitan dentro de la joven Yarelis Roselló y
ella está radiante de felicidad tras el éxito del tratamiento que
recibió por sus problemas de infertilidad, en la provincia de Las Tunas.
Desde muy joven tenía desarreglos menstruales de diez meses y hasta
un año, pero uno no le da mucha importancia en esa edad porque todavía
no es tiempo para la reproducción, explica Yarelis.
«En el 2011 tuve un embarazo y lo perdí. Ya mi esposo y yo llevábamos
cinco años intentando la concepción, sin resultados, y me decidí ir a
la consulta de infertilidad de mi área de salud; me detectaron ovarios
poliquísticos.
«Hice varios tratamientos, siempre con fármacos como medroxiprogesterona, clomifeno, y un chequeo total de mi salud.
«En octubre sospeché que estaba embarazada. El 17 de diciembre me
examinaron, ya tenía nueve semanas con cuatro días y me dijeron que eran
dos. Yo quería que fueran dos, y por suerte varones, pienso nombrarlos
César y Sergio».
Estás ingresada en el Hospital Ernesto Guevara de Las Tunas, ¿Por qué te traen a la institución?
«Los embarazos gemelares a partir de las veinte semanas se deben
ingresar para evitar riesgos. Yo tengo más riesgo por los problemas de
infertilidad, aunque nunca presenté ningún problema.
«Casi siempre hasta las 37 semanas estamos aquí. Ya tengo 35 semanas y espero que todo salga bien».
La pareja muchas veces pierde el tiempo ideal para la concepción ¿A qué edad sugieres comenzar a preocuparse?
«No esperar a que uno tenga más de veinte años, hay que preocuparse y
atenderse con tiempo, sobre todo cuando hay desarreglos menstruales.
También, a veces se espera mucho para concebir, porque es cierto que la
situación está difícil, pero cuando uno está algo acomodado debe
comenzar a intentarlo. Sugiero no parir antes de los veinte para
aprovechar bien las etapas de la vida.
«Yo tuve la suerte de empezar con treinta años el tratamiento y salir
embarazada a los 31, pero muchas parejas pasan hasta diez años y nada».
Yarelis es pianista y profesora de la Escuela Vocacional de Arte de
Las Tunas y muy pronto será una mujer completamente ocupada, pero feliz.
César y Sergio son sus orgullos y la certeza de que los anhelos se
convierten en realidad.
En Las Tunas existen consultas en las áreas de salud de los ocho
municipios de la provincia para tratar a las parejas con problemas de
infertilidad y desde hace poco más de un año un Centro de Reproducción
Asistida con trece embarazos en curso.
/ymp/
Ser la mejor trabajadora no es un título adquirido en la universidad,
es un reconocimiento que se logra con disciplina, constancia,
organización y amor por todo cuanto hacemos. Estas fueron las palabras
de Yanelis Ochoa Téllez, cuando en plena faena laboral en la Central
Eléctrica Diesel Tunas, un equipo de Tiempo21 la interceptó atraído por
la información de que es la operadora más joven del país, y una de las
pocas mujeres que opera los grupos electrógenos.
Yanelis llegó a este emplazamiento hace nueve años graduada de
electricista, y cuenta que al principio se interesó por la especialidad
atraída por algo desconocido e inaudito para la mayaría de las mujeres,
fue así como después de graduada se presentó a una convocatoria para
operadores de grupos electrógenos.
«Tenía un poquito de temor porque esta es una profesión que siempre
la han desempeñado los hombres, pero me presenté y fui aceptada, luego
me mandaron a pasar un curso en el Centro Nacional de Certificación
Industrial en Cienfuegos, allí alcancé buenas calificaciones y así fue
como luego me incorporé a trabajar en la batería Tunas».
Cada vez más la igualdad entre hombres y mujeres en puestos laborales
se equipara, sin embargo para una joven graduada de electricista la
jornada laboral entre los enormes motores de los ruidosos grupos
electrógenos en ocasiones se torna difícil.
El comienzo fue dulce y amargo a la vez, porque para Yanelis la
necesidad de acoplarse al colectivo se unía a la realidad de mantenerse
vigilante en su puesto de trabajo durante largas horas, incluso en las
noches, pues los operadores trabajan constantemente para incorporarse al
Sistema Electroenergético Nacional cuando el procedimiento lo demande.
«Como operadora yo recibo las órdenes que nos da el despacho
eléctrico, para aportar los megawatt en línea que nos solicitan, además
tengo que estar pendiente de los motores, los parámetros correctos,
recibo combustible, entre otras tareas que requieren una constante
vigilancia y sobre todo disciplina».
Una nueva etapa en la vida de Yanelis llegó con la maternidad ¿cómo te las arreglas?
«Las mujeres de hoy en día no solo somos madres, y parejas; ahora
somos mucho más cosas. Trabajamos para mantener a la familia junto o no
con su pareja; somos madres que criamos y cuidamos de los hijos, nos
gusta sentirnos atractivas y respetadas, pero no es menos cierto que es
difícil llevar las dos cosas. Por ejemplo en mi caso lo peor es
compartir mi tiempo, sin descuidar ninguna de las dos cosas, ni a mi
hijo, ni a mí trabajo, porque al principio era muy duro para mí dejar a
mi niño pequeño con su papá para venir a trabajar, pero en la vida todo
implica un sacrificio y eso forma parte de los valores que les
inculcamos a nuestros hijos desde pequeños».
Por sus aptitudes y conocimientos en la profesión que escogió se ha
ganado el respeto de su colectivo y su esposo, con quién comparte las
relaciones laborales.
«La relación con mi esposo es muy linda, porque parte de la base del
respeto mutuo, él me apoya siempre y sabe el trabajo que tengo, porque
también es operador en esta central; cuando surge alguna dudad en el
trabajo nos consultamos, y así sucede en la casa donde también
compartimos las responsabilidades.
Yanelis es de esas mujeres que nos brindan ejemplo de valentía y
dignidad, pues con solo 29 años de edad disfruta de un reconocimiento
laboral que la convierte en la mejor trabajadora de su colectivo.
«Creo que me he ganado el respeto de mis compañeros porque soy muy
responsable con mi trabajo, y puedo decir que he cumplido mis
expectativas en esta profesión, de la cual sigo aprendiendo todos los
días, pero me siento realizada, puedo sincronizar, manipular, recibir
combustible, en fin todo».
Hábleme de sus sueños,
«Todavía me queda un largo camino por andar, pienso que me faltan
muchas cosas por aprender, y sueño con algún día trabajar en una gran
termoeléctrica de las grandes que tiene el país».
Por trabajadoras como Yanelis Ochoa Téllez, una de las 28 mujeres que
en Cuba se desempeñan como operadoras, para que el Sistema
Electroenergético Nacional pueda sustentar la generación de electricidad
para evitar afectaciones a la población, y a la economía del
territorio.
En Las Tunas, Cuba, más de 200 mil personas desfilaron este Primero de Mayo. Toda una fiesta de pueblo cuyo colorido nadie pudo ocultar.
La famosa orquesta de Odelquis Revé puso bueno el escenario de la Plaza de la Revolución Vicente García.
Hoy nuevamente demostramos nuestro compromiso con Cuba, con este pueblo digno al que pertenecemos.
Las Tunas.- «El Partido encierra una sola palabra responsabilidad»,
confiesa con total pasión Yenima Díaz Velázquez, quien con solo 25 años
de edad ingresó al núcleo del Partido Comunista de Cuba en Radio Victoria, un medio a cual ha dedicado ya más de la mitad de su vida.
La oportunidad de participar junto a la dirección histórica de la
Revolución en el VII Congreso de la organización, resulta un privilegio
que muchos desearían gozar, una oportunidad que tal vez sea única, mas
no para esta mujer que ha mostrado su valía en defensa de la obra cubana
desde la prensa.
«Este Congreso es muy importante, se tomarán algunas decisiones, se
adoptarán nuevas medidas, se informará a la población qué va acontecer
en el futuro», destaca Yenima quien forma parte de la delegación de la
provincia de Las Tunas a la cita compuesta por 42 delegados y tres invitados.
«Como periodista es sumamente importante conocer cuál va a ser el destino de Cuba,
en este espacio se aprobará el nuevo modelo económico de la nación que
garantizará la continuidad del Socialismo pero con nuevos métodos de
producción, nuevas formas de comercialización, nuevas formas de
agrupación para generar bienes o servicios.
«También se analizarán los lineamientos aprobados en el sexto
Congreso, algunos cumplidos, otros que se transforman y unifican, y
otros nuevos que cumplimentarán lo hecho en estos últimos cinco años»,
puntualizó.
Hoy mantenerse en las filas de la organización por 19 años le impone
retos «me obliga a ser ejemplo, a participar en todos los procesos,
actividades, y a tratar que aunque en mi trabajo pueda tener fisuras, de
que siempre sea de los mejores», confiesa esta profesional quien
durante julio de 2013 a igual fecha de 2014, resultó la jefa del grupo
de la prensa y enviada especial de la Radio Cubana a la República
Bolivariana de Venezuela.
Su trabajo le mereció además ser invitada a la Primera Convención
Internacional de Radio y Televisión en el 2014, y entre sus proyecciones
pretende vincularse más con las nuevas generaciones, para continuar
aprendiendo.
Las Tunas.- Los ojos de Rafaela Sarmiento López son tan verdes como
la esperanza. Es una mujer llena de optimismo a cada instante en el
desempeño de sus funciones en la sucursal 6402 del Banco Popular de
Ahorro, en la provincia de Las Tunas, y en las filas del Partido Comunista de Cuba.
Es una de los 42 delegados que representarán al territorio tunero en
el VII Congreso de la organización política y aceptó contestar algunas
preguntas para Tiempo21. ¿Qué siente al representar a los trabajadores bancarios en el importante encuentro?
«Mucho compromiso, y una responsabilidad grandísima. Soy oficial de
cumplimiento y llevo 35 años trabajando en esa esfera. Me siento muy
bien. Es una gran satisfacción y es un orgullo representar al banco y
al sector en el Congreso». ¿Cuál fue la reacción de sus compañeros?
«Todos muy contentos. Creo que hay muchos otros compañeros que
tienen los méritos y también podían asistir. Por eso los representaré
con dignidad y prestaré mucha atención a los debates que ocurran». ¿Cómo será su actuar cuando regrese a Las Tunas?
«Cuando me reincorpore a mi centro de trabajo velaré por la implementación de los nuevos Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución y los Objetivos de la Primera Conferencia Nacional. Trataré de hacer cumplir todo lo regulado». ¿Qué importancia histórica le concede al Séptimo Congreso?
«Creo que es único y de una trascendencia que perdurará para siempre. Ahí se definirá el futuro. Pero, estoy segura de que Cuba
no cambiará. Mantendremos los ideales y los principios. Y lo más
importante, reiteraremos que lo que no seamos nosotros capaces de
resolver aquí en nuestra tierra, nadie nos lo vendrá a resolver”.
La
igualdad de género constituye uno de los objetivos que alrededor del
mundo promueve la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura, Unesco
Al taller inicial asistieron profesionales de las cinco emisoras locales de la provincia. Foto: Ángel Luis Batista Santiesteban Foto: Ángel Luis Batista Santiesteban
LAS TUNAS.—La igualdad de género constituye uno de los objetivos que
alrededor del mundo promueve la Organización de Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco. Con ese fin, son disímiles
las estrategias trazadas en función de la equidad entre hombres y
mujeres, y el reconocimiento del papel de las féminas en el avance de
toda sociedad.
Los medios de comunicación, sea cual sea su naturaleza, pueden
desempeñar un papel indispensable en materia de visibilizar las
problemáticas que hoy afectan a mujeres y niñas en todo el planeta. Sin
embargo, no siempre existe una conciencia plena de esos fenómenos entre
los profesionales de la palabra y, en otros casos, el trabajo se realiza
de forma empírica, sin un bagaje teórico y un conocimiento pleno de
cómo tratar el tema.
Es por ello que la Unesco se propuso la elaboración de un grupo de
Indicadores de Género para los medios de comunicación que permitan
evaluar en la radio, la televisión, la prensa impresa o digital, el
tratamiento a esta temática.
Aunque esos indicadores se han aplicado ya en otras naciones, la
experiencia piloto cubana tiene por sede a esta oriental provincia. El
proyecto, bajo el nombre de Las Tunas: mujer y desarrollo en el
contenido de los medios locales, comenzó con un taller metodológico en
el que participaron periodistas y directivos de las cinco radios
municipales del territorio.
Para conocer las interioridades del proyecto y la esencia de la
aplicación de estos indicadores, Granma conversó con Elena Nápoles
Rodríguez, Oficial del programa de comunicación e información de la
Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe, de la
Unesco. —¿Cuál fue el camino que llevó a la elaboración de estos indicadores?
—Lo primero que debemos señalar es que estos indicadores son
relativamente jóvenes. Su estructuración partió de los Indicadores de
Desarrollo Mediático, donde se incluía precisamente el género. Por lo
tanto, pueden considerarse como un esfuerzo global, que ha sido
acompañado por el Programa Internacional para el Desarrollo de la
Comunicación de la Unesco. En su elaboración participaron expertos de
diferentes naciones y el resultado fue este grupo de indicadores, que
proponen una ruta concreta para estudiar la sensibilidad al género de
los medios de comunicación en dos niveles: los procedimientos
operacionales y el contenido.
“Se han venido aplicando en diferentes países y la intención es
estimular que se sumen cada vez más naciones a este estudio, pues abre
las puertas a un análisis profundo sobre cómo los medios están
transversalizando la perspectiva de género”. —Usted explicaba que ya se han aplicado en otros países, sin
embargo la experiencia cubana comienza ahora, ¿por qué se escogen para
este primer estudio las radios locales de Las Tunas?
—Los indicadores de género han sido diseñados para utilizarse en
cualquier medio y a diferentes niveles (regional, nacional y local). La
Unesco tiene una amplia tradición en el apoyo a la comunicación a nivel
global, y en ese trabajo hemos transitado un camino importante con los
medios locales por su relevancia en materia de desarrollo sostenible.
Entonces, esta es la oportunidad de llevar a cabo por primera vez en
Cuba un estudio con estas radios, cuya influencia en el entorno donde se
encuentran ubicadas es notable.
“Escogimos a Las Tunas porque tiene varios elementos a su favor.
Primero, una concepción más clara de la necesidad de transversalizar la
perspectiva de género; segundo, una creciente presencia de proyectos y
programas de desarrollo con caminos que necesitan de los medios de
comunicación, pero lo más importante, es que existe un grupo de
profesionales en estas emisoras que se han superado en materia de
género.
“Ya no se puede hablar de un modelo de desarrollo que no tenga en
cuenta la contribución de la mujer y por lo tanto, es imprescindible que
esa contribución sea reflejada de forma oportuna. Vamos a las radios de
Las Tunas como una experiencia piloto en la implementación de estos
indicadores en el país”. —¿Qué etapas comprende el proyecto?
—Partimos del taller metodológico inicial porque esto es una
investigación, y aunque ya tengamos un conjunto de indicadores
preestablecidos, hay que saber cuáles son los puntos de partida de la
radio en la provincia, cuales son las competencias profesionales, así
como fortalezas y debilidades.
“La idea es que el proyecto ayude a trazar la ruta crítica de trabajo
y un cronograma elemental. No puede faltar en ese proceso la revisión
de la literatura, hay que diseñar instrumentos de investigación
concretos, que permitan dar respuesta a estos indicadores y hay que
adaptarlos a la provincia. Otra parte importante es el trabajo empírico,
recolectar la información, evaluarla y presentar un informe que integre
recomendaciones concretas.
“Una vez aprobado ese informe, haremos también un taller de
presentación de los resultados. La aspiración es que ya en ese momento
participen no solo los periodistas y directivos de la radio, sino
sectores de toda la provincia para que conozcan hasta dónde se ha
llegado y ofrezcan su propia visión. Esas observaciones pueden añadirse
al documento, cuya versión final será enviada a nuestra sede en París”. —¿Pudiera esta investigación piloto generar otras similares en el resto de las provincias y en otros medios cubanos?
—Eso sería lo ideal, sobre todo porque hay un creciente nivel de
interés de investigadores, profesionales y hasta de estudiantes en temas
de género. Yo creo que nosotros podemos ayudar desde esta experiencia a
mostrar cómo se puede investigar el tema, cómo la herramienta puede ser
útil y cómo se puede adaptar su nivel de flexibilidad para que se
utilice en otros medios y provincias. Pero, sobre todo, para que
repercuta en el diseño de mejores políticas, porque en este sentido Cuba
tiene un camino recorrido, la idea es mostrar ese camino y al mismo
tiempo, proponer un salto positivo en una sociedad que se ha convertido
en pilar de la igualdad de género y del empoderamiento de las mujeres. —¿Considera usted que este tipo de estudios en nuestro país
pudieran trazar la ruta hacia una estrategia específica para el
tratamiento mediático de los temas de género?
—Puede dar lugar a eso y a mucho más. Por ejemplo, permitiría que lo
que está normado encuentre ya un cauce específicamente en el interior de
las instituciones. Diseñar mejores políticas quiere decir darles mayor
flexibilidad para el trabajo de mujeres y hombres, hacer estrategias de
comunicación y sensibilización, y muchas otras perspectivas a nivel de
procedimiento.
“A nivel de contenido de los medios, contaríamos con directrices para
abordar mejor estos temas, para visibilizar todas las aristas del
fenómeno. Todo va a depender de la evidencia encontrada, de la capacidad
de los investigadores de imaginar un escenario, donde se lleve a un
nivel superior el trabajo en función de la igualdad de género”. —Nuestro país tiene importantes potencialidades en materia de
estudios destinados a promover la igualdad entre hombre y mujeres,
¿cómo pueden ser estas aprovechadas en función de los objetivos de la
Unesco?
—Se ha trabajado mucho con expertos en otras naciones, pero nosotros
contamos también con personas que pueden considerarse autoridades en la
materia, estoy pensando, por ejemplo, en la doctora Isabel Moya, que nos
podrá brindar un asesoramiento invaluable. Específicamente en Las
Tunas, se ha conformado un equipo grande de investigación, donde los y
las periodistas tienen un nivel de formación muy alto. Eso va a ser
decisivo, porque no son personas que van a aprender ahora sobre género,
sino que van a poder hacerle preguntas a los indicadores, más
importantes, inteligentes y profundas. La Unesco propone la herramienta,
pero solo la investigación mostrará la realidad que viven hoy nuestros
medios, a la hora de reflejar a la mujer común que lucha cada día por
salir adelante.
Las Tunas.- Su esposo es Pedro Rogelio García Suárez, un usufructuario que vive día a día entre cerdos, aves y carneros.
Ella es una mujer de estos tiempos, de las que sonríen y trabajan, de
las que no se quedan de manos cruzadas, esperando tiempos mejores.
El amor a su hombre y la voluntad por mejorar la situación económica
de la familia, hicieron que María Olano Olano dejara las comodidades de
su vida en la ciudad y se trasladara a vivir a una zona periférica de la
provincia de Las Tunas.
Es también el mejor apoyo para las ideas transformadoras que se le
ocurren a él, siempre en aras de incrementar las producciones.
«Nosotros estamos solos aquí; por tanto, compartimos todos los momentos, siempre juntos, para el trabajo y para las alegrías». Su vida es un verdadero sacrificio; pero, lo asume como algo natural y con muchas ilusiones.
«Vinimos para aquí sin comodidades y poco a poco fuimos haciendo
algo. Ya tenemos la bienhechuría y eso nos ayuda mucho. Fíjese que
antes veníamos por la mañana y volvíamos por la tarde a la ciudad». De todos los aspectos cotidianos de la vida, lo que más extraña es dormir bien.
«Pues sí, no se duerme con tranquilidad. Los animales suenan
constantemente y tengo el sueño ligero. Además, tenemos que hacer
guardia porque son muchos. Imagine, el día entero trabajando y por la
noche durmiendo poco». Seguramente es más difícil que lo que ella dice. Pero, todo luce limpio y muy bonito.
«Claro, trabajo mucho. Y vale la pena. Siento que hemos mejorado
mucho. Ya tenemos para comer, especialmente la carne, que es difícil
tenerla todos los días en los platos. Se pasan muchas dificultades;
pero, se mejora».
A pesar de la falta de vecinas para dialogar, y tan lejos del resto
de la familia, María está dispuesta a acompañar a su esposo, el tiempo
que sea.
«Seguiré con él todo el tiempo. Mientras esté aquí, yo estaré aquí.
A veces yo me decaigo y él me levanta o viceversa. Somos un equipo y
así seguiremos».
La de ellos es una bonita tarea para mejorar la economía familiar, él
desde su condición de productor de alimentos; y ella como firme horcón
que le anima, le consuela y lo secunda.
Mi familia está colmada de mujeres bellas. Mi mamá Raudelina; mis hermanas Yuliet, Niurka, Yosleybys, Maricelis y Nelsy; mis sobrinas Arianna y Cindy y la más bella, mi niña Zandrita. Todas formamos el jardín de la familia.