Los ojos son el reflejo del alma, por eso, los míos, como los de
millones de cubanos muestran tantos sentimientos juntos que no existen
palabras para expresarlos; y es que para mí Fidel es ese padre,
compañero y amigo; grande de corazón, pequeño por su humildad, inmenso
por su obra, gigante de pensamiento.
Ha partido su cuerpo, pero aquí
estará: en los niños y niñas que cada día van a sus aulas, esas aulas
que él nos dio cuando nos hizo libres; en el joven que estudia o trabaja
y que a pesar de los tiempos es cubano de patria o muerte; en los
adultos que lo conocieron mejor por la cercanía de los años. Así estará
porque todo en Cuba lleva el sello que distingue su obra.
Más de
seis sientas veces intentaron matarlo. Qué ignorancia la de esos que
aspiran a borrarlo porque haya muerto físicamente, a hombres como Fidel
no existe arma para ultimarlo, no calculan la inmensidad de sus ideas,
que van más allá de la palabra porque ahí está la concreción de cuanto
soñó e hizo realidad.
Me duele, claro que me duele, tengo el corazón
diciéndome que no llore porque no está muerto, pero el razonamiento
lógico de la vida sabe que un día tendría que suceder. No es fácil este
dolor que me oprime el pecho, pero que a la vez me hace sentir
orgullosa porque nunca le voy a fallar.
Fidel vuelve a tomar el
yate Granma para una nueva travesía y junto a él estaremos los de mi
generación, la de mi madre, la de mi hija, la de mis nietos.
Mi viejo, mi querido Comandante, guárdame un boleto en este viaje.
sábado, 26 de noviembre de 2016
martes, 4 de octubre de 2016
Protegida población embarazada de Las Tunas ante el riesgo de Matthew
Por Darletis Leyva González
Las Tunas.- La provincia de Las Tunas tiene tres mil 189 embarazadas y de ellas más de 580 están hospitalizadas en estos momentos, mientras las gestantes de riesgo están protegidas en centros de evacuación con todas las condiciones.
Este territorio, amenazado por el Huracán Matthew, tiene cinco mil 139 niños menores de un año y de ellos más de 115 ya están evacuados.
Osmara López Borrero, la Jefa del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) de Las Tunas, explicó que trasladaron las embarazadas de más de 20 semanas de gestación y con riesgo, a centros de evacuación especiales, como la sede de la Universidad de Ciencias Médicas.
En cada centro tienen garantizada la alimentación, servicios médicos especializados con obstetras de guardia las 24 horas, camas, colchones seguros y cómodos, así como un personal de atención que actúa rápido ante cualquier situación.

«Nosotros decidimos proteger y asegurar a las embarazadas con riesgos
para su embarazo, para evitar nacimientos fuera de hospital o
emergencias en el momento de circulación de Matthew por el oriente de
Cuba.
«Las Tunas reporta en los últimos tiempos un incremento del bajo peso al nacer y los partos pretérminos, realidades que nos preocupan, y en correspondencia con la situación también actuamos.
«En los diez hogares maternos de Las Tunas también adoptamos medidas para que las embarazadas ingresadas allí, no corran riesgos al paso del fenómeno atmosférico».
El Hospital General Docente Ernesto Guevara, de Las Tunas, acoge también a cerca de 280 embarazadas, quienes están protegidas con la alimentación, atención médica y un monitoreo constante a su estado.
Las condiciones en el salón de parto del Hospital Provincial fueron priorizadas con todos los aseguramientos frente al peligro que representa este huracán de gran intensidad, aseguró la jefa del PAMI en Las Tunas.
Al cierre de septiembre Las Tunas reportaba más de tres mil 600 nacimientos, tras vivir el mes de agosto, uno de los de mayor natalidad en Cuba.
Ahora nos afecta Matthew, pero las gestantes y niños menores de un año están entre los tuneros mejor protegidos.
Las Tunas.- La provincia de Las Tunas tiene tres mil 189 embarazadas y de ellas más de 580 están hospitalizadas en estos momentos, mientras las gestantes de riesgo están protegidas en centros de evacuación con todas las condiciones.
Este territorio, amenazado por el Huracán Matthew, tiene cinco mil 139 niños menores de un año y de ellos más de 115 ya están evacuados.
Osmara López Borrero, la Jefa del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) de Las Tunas, explicó que trasladaron las embarazadas de más de 20 semanas de gestación y con riesgo, a centros de evacuación especiales, como la sede de la Universidad de Ciencias Médicas.
En cada centro tienen garantizada la alimentación, servicios médicos especializados con obstetras de guardia las 24 horas, camas, colchones seguros y cómodos, así como un personal de atención que actúa rápido ante cualquier situación.
Osmara
López Borrero, Jefa del Programa de Atención Materno Infantil en Las
Tunas manifestó la seguridad de las gestantes tuneras. (Foto de la
autora)
«Las Tunas reporta en los últimos tiempos un incremento del bajo peso al nacer y los partos pretérminos, realidades que nos preocupan, y en correspondencia con la situación también actuamos.
«En los diez hogares maternos de Las Tunas también adoptamos medidas para que las embarazadas ingresadas allí, no corran riesgos al paso del fenómeno atmosférico».
El Hospital General Docente Ernesto Guevara, de Las Tunas, acoge también a cerca de 280 embarazadas, quienes están protegidas con la alimentación, atención médica y un monitoreo constante a su estado.
Las condiciones en el salón de parto del Hospital Provincial fueron priorizadas con todos los aseguramientos frente al peligro que representa este huracán de gran intensidad, aseguró la jefa del PAMI en Las Tunas.
Al cierre de septiembre Las Tunas reportaba más de tres mil 600 nacimientos, tras vivir el mes de agosto, uno de los de mayor natalidad en Cuba.
Ahora nos afecta Matthew, pero las gestantes y niños menores de un año están entre los tuneros mejor protegidos.
sábado, 27 de agosto de 2016
Inspiración en Fidel para una obra de amor
Por Maira Castro Lora
Las Tunas.- Casi cinco décadas pasaron cuando se acogió a la jubilación, pero en el dos mil el Comandante en Jefe Fidel hizo el llamado a los educadores a reincorporarse a las aulas, ante la necesidad de cobertura docente.
Ahora suma otros 16 años a su trayectoria, pero con la relevancia de cumplir ya 80 años este 22 de julio, fecha de su natalicio en la provincia de Matanzas, lejana en el tiempo para quien ha devenido una tunera más.
Y es que para esta profesión de amor, María Elena Díaz Suárez ha tenido la inspiración en el líder histórico, a quien felicita por su cumpleaños 90. De su inclinación hacia el magisterio solo la apartó temporalmente el cierre de la escuela del Hogar donde estudiaba, durante la etapa insurreccional contra la tiranía batistiana.
A partir de entonces incursionó 12 años en la enfermería, hasta que al triunfar la Revolución llegó el primer llamado de Fidel y retomó a su formación pedagógica, incluso con dos años compartiendo labores muy sensibles; como define ella, la enfermería que cura el cuerpo, y la educación que moldea el alma.
«Son dos profesiones de vida, me siento orgullosa de haber contribuido con las dos. Tuve casos de niños nacidos en la clínica Loreto que atendí a sus madres cuando nacieron, incluso algunos que les abrí hasta las orejas, y luego los encuentro en un aula de quinto grado».
Para ella el trabajo con niños y jóvenes es algo que la llena diariamente porque son los más agradecidos, y tiene un valor extraordinario el hecho de poder contribuir con el esfuerzo y dedicación a su formación futura.
Tiene otras satisfacciones al haber contribuido a la preparación de muchos docentes noveles, y de trasmitir la ética pedagógica, durante el ejercicio de cargos como directora alrededor de 20 años en el centro escolar «Mártires del 28 de diciembre, y antes en la labor sindical».
A esta consagrada pedagoga la honran reconocimientos como la Orden Frank País de Primer y Segundo grado, el Premio del Ministro, la medalla Hazaña Laboral, la de Alfabetización y la José Tey, así como la Distinción por la Educación Cubana, las más alta del sector Educacional.
Con ocho décadas a cuestas no se concibe fuera de la escuela. «A veces me preguntan hasta cuándo, y digo es una pregunta que no la puedo contestar, mientras me sienta con fuerza, aunque ya el andar es lento la memoria todavía da».
«Pienso que aún podemos dar un poquito más, ya sea reincorporada o desde el momento en que no podamos seguir por la causa que sea, pero sí, el maestro siempre puede aportar hasta los últimos días».
El mensaje de agradecimiento especial es para la Filial Provincial de la Asociación de Pedagogos de Cuba, a las tres hijas –una de ellas adoptiva- por el apoyo que le han dado para poder continuar, a los compañeros de trabajo, y «a mi escuela, como digo mi hogar».
Las Tunas.- Casi cinco décadas pasaron cuando se acogió a la jubilación, pero en el dos mil el Comandante en Jefe Fidel hizo el llamado a los educadores a reincorporarse a las aulas, ante la necesidad de cobertura docente.
Ahora suma otros 16 años a su trayectoria, pero con la relevancia de cumplir ya 80 años este 22 de julio, fecha de su natalicio en la provincia de Matanzas, lejana en el tiempo para quien ha devenido una tunera más.
Y es que para esta profesión de amor, María Elena Díaz Suárez ha tenido la inspiración en el líder histórico, a quien felicita por su cumpleaños 90. De su inclinación hacia el magisterio solo la apartó temporalmente el cierre de la escuela del Hogar donde estudiaba, durante la etapa insurreccional contra la tiranía batistiana.
A partir de entonces incursionó 12 años en la enfermería, hasta que al triunfar la Revolución llegó el primer llamado de Fidel y retomó a su formación pedagógica, incluso con dos años compartiendo labores muy sensibles; como define ella, la enfermería que cura el cuerpo, y la educación que moldea el alma.
«Son dos profesiones de vida, me siento orgullosa de haber contribuido con las dos. Tuve casos de niños nacidos en la clínica Loreto que atendí a sus madres cuando nacieron, incluso algunos que les abrí hasta las orejas, y luego los encuentro en un aula de quinto grado».
Para ella el trabajo con niños y jóvenes es algo que la llena diariamente porque son los más agradecidos, y tiene un valor extraordinario el hecho de poder contribuir con el esfuerzo y dedicación a su formación futura.
Tiene otras satisfacciones al haber contribuido a la preparación de muchos docentes noveles, y de trasmitir la ética pedagógica, durante el ejercicio de cargos como directora alrededor de 20 años en el centro escolar «Mártires del 28 de diciembre, y antes en la labor sindical».
A esta consagrada pedagoga la honran reconocimientos como la Orden Frank País de Primer y Segundo grado, el Premio del Ministro, la medalla Hazaña Laboral, la de Alfabetización y la José Tey, así como la Distinción por la Educación Cubana, las más alta del sector Educacional.
Con ocho décadas a cuestas no se concibe fuera de la escuela. «A veces me preguntan hasta cuándo, y digo es una pregunta que no la puedo contestar, mientras me sienta con fuerza, aunque ya el andar es lento la memoria todavía da».
«Pienso que aún podemos dar un poquito más, ya sea reincorporada o desde el momento en que no podamos seguir por la causa que sea, pero sí, el maestro siempre puede aportar hasta los últimos días».
El mensaje de agradecimiento especial es para la Filial Provincial de la Asociación de Pedagogos de Cuba, a las tres hijas –una de ellas adoptiva- por el apoyo que le han dado para poder continuar, a los compañeros de trabajo, y «a mi escuela, como digo mi hogar».
Bertha sueña con ser Heroína
Por Maira Castro Lora
Las Tunas.- La Orden Lázaro Peña de Primer Grado recibida este año representa uno de los motivos de orgullo para la educadora Bertha Luz Rodríguez López, secretaria del Buró sindical y Jefa de cátedra de Formación y Educación del Deporte, en la Escuela de Iniciación Deportiva Carlos Miguel Leyva González, de la provincia de Las Tunas.
Desde hace 46 años dirige el movimiento obrero en su escuela con los resultados que avalan otros reconocimientos como los 16 años de Vanguardia Nacional y cuatro de Educadora Ejemplar, y por liderar en el colectivo la batalla por el regreso de Los Cinco y los premios del Fórum de ciencia y técnica en distintas categorías y eventos a los diferentes niveles.
Esta profesora graduada en la asignatura de Biología transformó su vocación hacia la medicina por la tiza y el borrador en las aulas, donde es ejemplo de consagración e iniciará en el nuevo curso escolar el año 49 de trabajo, con 68 años de edad, y aspira en dos más cumplir su sueño de convertirse en Heroína del Trabajo.
«Imagínese –expresa- que el amor tan grande por mi profesión lo reafirma el llegar a un hospital o cualquier otro lugar y encontrar a quienes fueron mis alumnos, y con aquel respeto que me dicen profesora, todavía no he encontrado ninguno que me diga Bertha Luz, sino profe, profe; ¡qué alegría y satisfacción para mi poder seguir enseñando a mis niños, pero además formarlos integralmente!».
La proximidad del aniversario 56 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) tiene para esta activa mujer la significación de cuánto ha podido aportar desde el bloque 39 Celia Sánchez Manduley como su Secretaria desde hace más de 40 años.
«Y a veces le digo a las compañeras –cuenta- que ya tiene que llegar el relevo y me dicen qué va usted todavía tiene que mantenerse, y yo con tremendo orgullo hago esa tarea y con amor y dedicación porque soy mujer, federada».
«Era una niña cuando llegó la hora de formar parte de la Federación, -aún no tenía 14 años- mi mamá siempre quería tenerme al lado suyo, yo era la más chiquita pero tenía a mi hermana mayor y las dos ingresamos. Yo era demasiado viva, así me decía Deisi Peña cuando empecé a alfabetizar; a mi me tocó ser de esa forma, además así tan pequeña amaba la Revolución y quería estar en las organizaciones de masas».
De aquella etapa fundacional relata: «Nunca se me olvida que mi mamá a veces tenía que montarse en un camión para ir a recoger algodón porque la Federación tenía que hacerlo y yo iba con ella, y hasta de noche me iba a formar filas de caña porque había compañeras con tareas en la limpia y la siembra, y eso lo hacíamos tanto por la FMC como por los Comités de Defensa de la Revolución».
«Íbamos a otros trabajos voluntarios y tareas de choque, y yo digo si todavía existieran esas tareas qué maravilla porque siempre trato en el lugar que estoy rescatarlo con limpieza, engalanando, tratando de organizar para lograr lo que queremos, y cuando hay una federada mía en el hospital, sobre todo joven, vemos al médico y como se admira le explicamos que atendemos a todas las mujeres que se encuentran en estado de gestación o enfermas».
«Nunca pasamos por alto -enfatiza Bertha- las fechas del ocho de marzo, 23 de agosto, ni actos políticos en homenaje a la Heroína de la Sierra Celia Sánchez Manduley por identificar su nombre a nuestro bloque, todo lo cual ayuda mucho a aglutinar a las federadas».
Las Tunas.- La Orden Lázaro Peña de Primer Grado recibida este año representa uno de los motivos de orgullo para la educadora Bertha Luz Rodríguez López, secretaria del Buró sindical y Jefa de cátedra de Formación y Educación del Deporte, en la Escuela de Iniciación Deportiva Carlos Miguel Leyva González, de la provincia de Las Tunas.
Desde hace 46 años dirige el movimiento obrero en su escuela con los resultados que avalan otros reconocimientos como los 16 años de Vanguardia Nacional y cuatro de Educadora Ejemplar, y por liderar en el colectivo la batalla por el regreso de Los Cinco y los premios del Fórum de ciencia y técnica en distintas categorías y eventos a los diferentes niveles.
Esta profesora graduada en la asignatura de Biología transformó su vocación hacia la medicina por la tiza y el borrador en las aulas, donde es ejemplo de consagración e iniciará en el nuevo curso escolar el año 49 de trabajo, con 68 años de edad, y aspira en dos más cumplir su sueño de convertirse en Heroína del Trabajo.
«Imagínese –expresa- que el amor tan grande por mi profesión lo reafirma el llegar a un hospital o cualquier otro lugar y encontrar a quienes fueron mis alumnos, y con aquel respeto que me dicen profesora, todavía no he encontrado ninguno que me diga Bertha Luz, sino profe, profe; ¡qué alegría y satisfacción para mi poder seguir enseñando a mis niños, pero además formarlos integralmente!».
La proximidad del aniversario 56 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) tiene para esta activa mujer la significación de cuánto ha podido aportar desde el bloque 39 Celia Sánchez Manduley como su Secretaria desde hace más de 40 años.
«Y a veces le digo a las compañeras –cuenta- que ya tiene que llegar el relevo y me dicen qué va usted todavía tiene que mantenerse, y yo con tremendo orgullo hago esa tarea y con amor y dedicación porque soy mujer, federada».
«Era una niña cuando llegó la hora de formar parte de la Federación, -aún no tenía 14 años- mi mamá siempre quería tenerme al lado suyo, yo era la más chiquita pero tenía a mi hermana mayor y las dos ingresamos. Yo era demasiado viva, así me decía Deisi Peña cuando empecé a alfabetizar; a mi me tocó ser de esa forma, además así tan pequeña amaba la Revolución y quería estar en las organizaciones de masas».
De aquella etapa fundacional relata: «Nunca se me olvida que mi mamá a veces tenía que montarse en un camión para ir a recoger algodón porque la Federación tenía que hacerlo y yo iba con ella, y hasta de noche me iba a formar filas de caña porque había compañeras con tareas en la limpia y la siembra, y eso lo hacíamos tanto por la FMC como por los Comités de Defensa de la Revolución».
«Íbamos a otros trabajos voluntarios y tareas de choque, y yo digo si todavía existieran esas tareas qué maravilla porque siempre trato en el lugar que estoy rescatarlo con limpieza, engalanando, tratando de organizar para lograr lo que queremos, y cuando hay una federada mía en el hospital, sobre todo joven, vemos al médico y como se admira le explicamos que atendemos a todas las mujeres que se encuentran en estado de gestación o enfermas».
«Nunca pasamos por alto -enfatiza Bertha- las fechas del ocho de marzo, 23 de agosto, ni actos políticos en homenaje a la Heroína de la Sierra Celia Sánchez Manduley por identificar su nombre a nuestro bloque, todo lo cual ayuda mucho a aglutinar a las federadas».
Diana y su amor por el trabajo en la Federación de Mujeres Cubanas
Por Edelmis Cruz Rodríguez
Las Tunas.- Las jornadas de Diana Vega Castell se comparten cada día entre las labores domésticas y su quehacer en una comunidad, de esta ciudad.
Ella es un ejemplo de mujer y dirigente destacada en el trabajo de una organización de base de la Federación de Mujeres Cubanas, FMC.
Después de 30 años de servicios renunció a su ocupación en una entidad estatal y se acogió en el 2007 a los beneficios de la Ley, que le otorga el derecho a permanecer a tiempo completo en su casa, recibiendo el salario íntegro, para cuidar a su hijo Benito de 37 años de edad, quien vive con un retraso mental severo.
Sin embargo esto no representó nunca un obstáculo para apoyar las tareas en la comunidad, por el contrario busca energías, fuerza y voluntad para dedicarle tiempo a esta organización que cumple 56 años de creada.
Esta incansable mujer, que lleva en sus venas el trabajo femenino, se desempeña desde hace varios años como secretaria del Bloque 31 de la FMC, en el reparto Santo Domingo, en esta ciudad cabecera.
«Primero comencé como secretaria de una delegación y luego en el 2009 pasé a trabajar como dirigente del bloque, en el cual me mantengo con buenos resultados en la base».
«Tenemos un movimiento de mujeres creadoras, hacemos labor ideológica con las jóvenes para incorporarlas al estudio o al trabajo, con las mujeres para que se realicen exámenes de salud y con los niños para actualizar su vacunación, por todo esto y otras acciones la organización que dirijo se ubica entre las mejores, lo que me llena de mucha satisfacción y alegría porque veo que mi esfuerzo no resulta en vano».
A cualquier hora del día o de la noche se puede encontrar a Diana, acompañada casi siempre por su hijo, recorriendo alguna de las cinco delegaciones de la FMC que dirige y que integran más de 270 federadas, lo cual disfruta mucho.
«Sin embargo gracias a la organización y al luminoso primero de enero mi hijo pudo asistir a una escuela especial y luego yo cuidarlo en la casa sin afectarme los ingresos personales, me siento orgullosa de ello porque hoy los dos disfrutamos de iguales derechos».
El cuidado esmerado a su hijo no le impide cumplir con las tareas de la organización femenina, pues con los años ha sabido conjugar su atención con la labor comunitaria. Cómo logras ese trabajo?
«Yo a casi todos los lugares llevo a mi hijo porque es parte de mí, recuerdo que en un pleno de la organización en la provincia, estaba Teresa Amarelle, secretaria general de la organización, quien me entregó un reconocimiento y me dijo que ya ella me conocía porque en otros encuentros me había visto con mi hijo, eso fue una gran satisfacción para mí».
A pesar de las limitaciones de su hijo, esta mujer se las ingenia para atenderlo, visitar las delegaciones que dirige y cumplir con las tareas sociales, y es que precisamente todo ello le ha posibilitado ser ejemplo entre las destacadas y su organización de base ser una de las mejores del territorio.
Por su entrega, fidelidad y constancia en la Federación de Mujeres Cubanas, Diana Vega Castell, recibió la Distinción 23 de agosto, además de otros premios que reconocen su protagonismo como dirigente de una organización de base, en esta ciudad.
Las Tunas.- Las jornadas de Diana Vega Castell se comparten cada día entre las labores domésticas y su quehacer en una comunidad, de esta ciudad.
Ella es un ejemplo de mujer y dirigente destacada en el trabajo de una organización de base de la Federación de Mujeres Cubanas, FMC.
Después de 30 años de servicios renunció a su ocupación en una entidad estatal y se acogió en el 2007 a los beneficios de la Ley, que le otorga el derecho a permanecer a tiempo completo en su casa, recibiendo el salario íntegro, para cuidar a su hijo Benito de 37 años de edad, quien vive con un retraso mental severo.
Sin embargo esto no representó nunca un obstáculo para apoyar las tareas en la comunidad, por el contrario busca energías, fuerza y voluntad para dedicarle tiempo a esta organización que cumple 56 años de creada.
Esta incansable mujer, que lleva en sus venas el trabajo femenino, se desempeña desde hace varios años como secretaria del Bloque 31 de la FMC, en el reparto Santo Domingo, en esta ciudad cabecera.
Cómo te integras a la FMC?
«Me incorporé a través de mi mamá y mi abuela que eran fundadoras, a donde quiera que iban me llevaban, me incliné hacia esa labor, sin tener edad realizaba las tareas conjuntamente con ellas, me fue gustando y seguí hasta que me incorporé a los 14 años.«Primero comencé como secretaria de una delegación y luego en el 2009 pasé a trabajar como dirigente del bloque, en el cual me mantengo con buenos resultados en la base».
Qué actividades realizan en la comunidad?
«Múltiples actividades comunitarias realizamos, celebramos los Días de la Mujer, de las Madres, de los niños y de la FMC, se hacen intercambios de experiencias, se entregan reconocimientos a las más destacadas.«Tenemos un movimiento de mujeres creadoras, hacemos labor ideológica con las jóvenes para incorporarlas al estudio o al trabajo, con las mujeres para que se realicen exámenes de salud y con los niños para actualizar su vacunación, por todo esto y otras acciones la organización que dirijo se ubica entre las mejores, lo que me llena de mucha satisfacción y alegría porque veo que mi esfuerzo no resulta en vano».
A cualquier hora del día o de la noche se puede encontrar a Diana, acompañada casi siempre por su hijo, recorriendo alguna de las cinco delegaciones de la FMC que dirige y que integran más de 270 federadas, lo cual disfruta mucho.
Qué representa para ti la FMC?
«La FMC es casi todo, siento un gran amor por ella, me apasiona trabajar para esta organización que nos otorgó los derechos que merecemos las mujeres, el hecho de disfrutar de esta igualdad significa mucho, especialmente para mí, porque qué sería de mi vida en otros tiempos si no hubiera triunfado la Revolución, una mujer con un hijo discapacitado.«Sin embargo gracias a la organización y al luminoso primero de enero mi hijo pudo asistir a una escuela especial y luego yo cuidarlo en la casa sin afectarme los ingresos personales, me siento orgullosa de ello porque hoy los dos disfrutamos de iguales derechos».
El cuidado esmerado a su hijo no le impide cumplir con las tareas de la organización femenina, pues con los años ha sabido conjugar su atención con la labor comunitaria. Cómo logras ese trabajo?
«Yo a casi todos los lugares llevo a mi hijo porque es parte de mí, recuerdo que en un pleno de la organización en la provincia, estaba Teresa Amarelle, secretaria general de la organización, quien me entregó un reconocimiento y me dijo que ya ella me conocía porque en otros encuentros me había visto con mi hijo, eso fue una gran satisfacción para mí».
A pesar de las limitaciones de su hijo, esta mujer se las ingenia para atenderlo, visitar las delegaciones que dirige y cumplir con las tareas sociales, y es que precisamente todo ello le ha posibilitado ser ejemplo entre las destacadas y su organización de base ser una de las mejores del territorio.
Por su entrega, fidelidad y constancia en la Federación de Mujeres Cubanas, Diana Vega Castell, recibió la Distinción 23 de agosto, además de otros premios que reconocen su protagonismo como dirigente de una organización de base, en esta ciudad.
sábado, 18 de junio de 2016
Carmen Velázquez, desde el oficio de los bibliotecarios
Por Yami Montoya
Hace 37 años se descubrió encantada por la promoción del libro y la lectura, cuando por azares de la vida comenzó a trabajar en la biblioteca Provincial José Martí, de la cual lleva 16 años como directora. Sus aprtes a esa labor reconoce hoy a Carmen Velázquez Quintana con el Premio Nacional María Teresa Freyre de Andrade.
Su actuar en el mundo de la cultura y la vida social de Las Tunas, la hace poseedora de un prestigio no solo por el colectivo que lidera sino también en defensa de la promoción de la lectura como fémina martiana, que guarda desde su mirada un gesto de amor por el libro, como uno de sus mayores tesoros.
«El Premio María Teresa Freyre de Andrade es un reconocimiento muy importante y ello se debe a la contribución de la actividad bibliotecaria, la promoción del saber, la cultura y la literatura».
Con total gentileza y siempre dispuesta agradece la llegada a la biblioteca provincial de los lectores y escritores que incursionan más de allá de la entrada a ese inmenso salón lleno de un valioso fondo patrimonial bibliográfico.
«Lo más importante es el quehacer diario en función de la promoción de la lectura que se hace desde las bibliotecas públicas como encargo rector del programa por la lectura, con acciones de promoción para todos los sectores poblacionales, desde la edad preescolar, a través de las Bebetecas y el Programa Educa a tu hijo, personas con limitaciones fiscas y motoras, y el público en general.
«Documentos en soporte digital, periódicos, libros, además del servicio en las salas, consultas y copia de bibliografía, se enmarcan en el trabajo que hoy se realiza al interior de nuestras instalaciones en la provincia.
«Contamos con un trabajo de extensión bibliotecaria y actividades en comunidades mediante las casas bibliotecas, minibibliotecas y actividades caracterizadoras», destacó Carmen, quien motiva la creatividad e iniciativas de sus bibliotecarios, para que el servicio sea cada vez más eficiente.
«Estos tiempos impone a los bibliotecarios garantizar un servicio de calidad, por los diferentes soportes tecnológicos para la lectura, de ahí que las puertas de nuestras instituciones se mantienen abiertas para brindar el acceso a la cultura», acentuó.
«Mediante el libro promovemos los valores culturales y los relacionados con la identidad cubana, porque las bibliotecas atesoran el conocimiento universal».
La franqueza convive en ella, impulsa el aprendizaje de todos aquellos que se le acercan, entrega y convida al mundo inmenso del libro, un motivo que desde sus estudios primarios la llevaron en su juventud a convertirse en una profesional, Licenciada en Letras, por la Universidad de Oriente, en la provincia de Santiago de Cuba.
Hoy esta Máster en Desarrollo Cultural, mantiene viva la palabra y el pensamiento inmerso en los libros desde la promoción de la lectura desde el Sistema de Bibliotecas Públicas de Las Tunas, una labor que simultanea desde la dirección de la sede provincial.
«Encontrar servicios vinculados al libro que satisfacen de forma creciente las expectativas de niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad son tareas que marcan esta sociedad en la cual la labor de la promoción literaria a partir de las Bibliotecas Públicas aporta una cultura estética definida y consolidada».
Su pasión por la lectura no solo la motiva desde la documentación exhaustiva sino también a laborar bajo los principios y los pensamientos martianos.
«La obra martiana nos marca el quehacer diario, y desde la bibliotecas motivamos la lectura de su obra, para que las personas se nutran de todo ese pensamiento extraordinario de José Martí, debemos aportar el conocimiento formado, tributarlo formalmente».
Los libros, la obra martiana y la familia resultan para Carmen Velázquez Quinta razones de sobra para andar.
«La familia te ensalza el espíritu, te da fuerza para avanzar en las tareas que cada día te propones, nuevas metas con el empeño y el amor tan importante para hacer las cosas.
«Soy defensora del concepto de Familia, tengo un matrimonio de 37 años, y mi esposo me ha apoyado para mi crecimiento profesional, dirigir una institución cultural y un Sistema de Bibliotecas en la provincia requiere de sacrificios y horas extras», detalla Carmen.
Estoy orgullosa de mis dos hijos y un nieto pequeño, todos ellos son también mis mayores tesoros, la familia es fundamental junto al trabajo, así transcurre mi vida. Mi familia siempre me alienta como mujer trabajadora, y ello requiere de un cariño especial que comparten también mis hermanos.
Las personas identifican a Carmen Velázquez Quintana desde su andar por las calles de Las Tunas, una mujer que lleva consigo un verdadero oficio, fomentar el hábito de la lectura y conservar la cultura cubana.
Hace 37 años se descubrió encantada por la promoción del libro y la lectura, cuando por azares de la vida comenzó a trabajar en la biblioteca Provincial José Martí, de la cual lleva 16 años como directora. Sus aprtes a esa labor reconoce hoy a Carmen Velázquez Quintana con el Premio Nacional María Teresa Freyre de Andrade.
Su actuar en el mundo de la cultura y la vida social de Las Tunas, la hace poseedora de un prestigio no solo por el colectivo que lidera sino también en defensa de la promoción de la lectura como fémina martiana, que guarda desde su mirada un gesto de amor por el libro, como uno de sus mayores tesoros.
«El Premio María Teresa Freyre de Andrade es un reconocimiento muy importante y ello se debe a la contribución de la actividad bibliotecaria, la promoción del saber, la cultura y la literatura».
Con total gentileza y siempre dispuesta agradece la llegada a la biblioteca provincial de los lectores y escritores que incursionan más de allá de la entrada a ese inmenso salón lleno de un valioso fondo patrimonial bibliográfico.
«Lo más importante es el quehacer diario en función de la promoción de la lectura que se hace desde las bibliotecas públicas como encargo rector del programa por la lectura, con acciones de promoción para todos los sectores poblacionales, desde la edad preescolar, a través de las Bebetecas y el Programa Educa a tu hijo, personas con limitaciones fiscas y motoras, y el público en general.
«Documentos en soporte digital, periódicos, libros, además del servicio en las salas, consultas y copia de bibliografía, se enmarcan en el trabajo que hoy se realiza al interior de nuestras instalaciones en la provincia.
«Contamos con un trabajo de extensión bibliotecaria y actividades en comunidades mediante las casas bibliotecas, minibibliotecas y actividades caracterizadoras», destacó Carmen, quien motiva la creatividad e iniciativas de sus bibliotecarios, para que el servicio sea cada vez más eficiente.
«Estos tiempos impone a los bibliotecarios garantizar un servicio de calidad, por los diferentes soportes tecnológicos para la lectura, de ahí que las puertas de nuestras instituciones se mantienen abiertas para brindar el acceso a la cultura», acentuó.
«Mediante el libro promovemos los valores culturales y los relacionados con la identidad cubana, porque las bibliotecas atesoran el conocimiento universal».
La franqueza convive en ella, impulsa el aprendizaje de todos aquellos que se le acercan, entrega y convida al mundo inmenso del libro, un motivo que desde sus estudios primarios la llevaron en su juventud a convertirse en una profesional, Licenciada en Letras, por la Universidad de Oriente, en la provincia de Santiago de Cuba.
Hoy esta Máster en Desarrollo Cultural, mantiene viva la palabra y el pensamiento inmerso en los libros desde la promoción de la lectura desde el Sistema de Bibliotecas Públicas de Las Tunas, una labor que simultanea desde la dirección de la sede provincial.
«Encontrar servicios vinculados al libro que satisfacen de forma creciente las expectativas de niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad son tareas que marcan esta sociedad en la cual la labor de la promoción literaria a partir de las Bibliotecas Públicas aporta una cultura estética definida y consolidada».
Su pasión por la lectura no solo la motiva desde la documentación exhaustiva sino también a laborar bajo los principios y los pensamientos martianos.
«La obra martiana nos marca el quehacer diario, y desde la bibliotecas motivamos la lectura de su obra, para que las personas se nutran de todo ese pensamiento extraordinario de José Martí, debemos aportar el conocimiento formado, tributarlo formalmente».
Los libros, la obra martiana y la familia resultan para Carmen Velázquez Quinta razones de sobra para andar.
«La familia te ensalza el espíritu, te da fuerza para avanzar en las tareas que cada día te propones, nuevas metas con el empeño y el amor tan importante para hacer las cosas.
«Soy defensora del concepto de Familia, tengo un matrimonio de 37 años, y mi esposo me ha apoyado para mi crecimiento profesional, dirigir una institución cultural y un Sistema de Bibliotecas en la provincia requiere de sacrificios y horas extras», detalla Carmen.
Estoy orgullosa de mis dos hijos y un nieto pequeño, todos ellos son también mis mayores tesoros, la familia es fundamental junto al trabajo, así transcurre mi vida. Mi familia siempre me alienta como mujer trabajadora, y ello requiere de un cariño especial que comparten también mis hermanos.
Las personas identifican a Carmen Velázquez Quintana desde su andar por las calles de Las Tunas, una mujer que lleva consigo un verdadero oficio, fomentar el hábito de la lectura y conservar la cultura cubana.
Cuando la sonrisa es doble
Por Darletis Leyva González
Las Tunas.- Dos vidas palpitan dentro de la joven Yarelis Roselló y ella está radiante de felicidad tras el éxito del tratamiento que recibió por sus problemas de infertilidad, en la provincia de Las Tunas.
Desde muy joven tenía desarreglos menstruales de diez meses y hasta un año, pero uno no le da mucha importancia en esa edad porque todavía no es tiempo para la reproducción, explica Yarelis.
«En el 2011 tuve un embarazo y lo perdí. Ya mi esposo y yo llevábamos cinco años intentando la concepción, sin resultados, y me decidí ir a la consulta de infertilidad de mi área de salud; me detectaron ovarios poliquísticos.
«Hice varios tratamientos, siempre con fármacos como medroxiprogesterona, clomifeno, y un chequeo total de mi salud.
«En octubre sospeché que estaba embarazada. El 17 de diciembre me examinaron, ya tenía nueve semanas con cuatro días y me dijeron que eran dos. Yo quería que fueran dos, y por suerte varones, pienso nombrarlos César y Sergio».
«Casi siempre hasta las 37 semanas estamos aquí. Ya tengo 35 semanas y espero que todo salga bien».
«Yo tuve la suerte de empezar con treinta años el tratamiento y salir embarazada a los 31, pero muchas parejas pasan hasta diez años y nada».
Yarelis es pianista y profesora de la Escuela Vocacional de Arte de Las Tunas y muy pronto será una mujer completamente ocupada, pero feliz. César y Sergio son sus orgullos y la certeza de que los anhelos se convierten en realidad.
En Las Tunas existen consultas en las áreas de salud de los ocho municipios de la provincia para tratar a las parejas con problemas de infertilidad y desde hace poco más de un año un Centro de Reproducción Asistida con trece embarazos en curso.
/ymp/
Las Tunas.- Dos vidas palpitan dentro de la joven Yarelis Roselló y ella está radiante de felicidad tras el éxito del tratamiento que recibió por sus problemas de infertilidad, en la provincia de Las Tunas.
Desde muy joven tenía desarreglos menstruales de diez meses y hasta un año, pero uno no le da mucha importancia en esa edad porque todavía no es tiempo para la reproducción, explica Yarelis.
«En el 2011 tuve un embarazo y lo perdí. Ya mi esposo y yo llevábamos cinco años intentando la concepción, sin resultados, y me decidí ir a la consulta de infertilidad de mi área de salud; me detectaron ovarios poliquísticos.
«Hice varios tratamientos, siempre con fármacos como medroxiprogesterona, clomifeno, y un chequeo total de mi salud.
«En octubre sospeché que estaba embarazada. El 17 de diciembre me examinaron, ya tenía nueve semanas con cuatro días y me dijeron que eran dos. Yo quería que fueran dos, y por suerte varones, pienso nombrarlos César y Sergio».
Estás ingresada en el Hospital Ernesto Guevara de Las Tunas, ¿Por qué te traen a la institución?
«Los embarazos gemelares a partir de las veinte semanas se deben ingresar para evitar riesgos. Yo tengo más riesgo por los problemas de infertilidad, aunque nunca presenté ningún problema.«Casi siempre hasta las 37 semanas estamos aquí. Ya tengo 35 semanas y espero que todo salga bien».
La pareja muchas veces pierde el tiempo ideal para la concepción ¿A qué edad sugieres comenzar a preocuparse?
«No esperar a que uno tenga más de veinte años, hay que preocuparse y atenderse con tiempo, sobre todo cuando hay desarreglos menstruales. También, a veces se espera mucho para concebir, porque es cierto que la situación está difícil, pero cuando uno está algo acomodado debe comenzar a intentarlo. Sugiero no parir antes de los veinte para aprovechar bien las etapas de la vida.«Yo tuve la suerte de empezar con treinta años el tratamiento y salir embarazada a los 31, pero muchas parejas pasan hasta diez años y nada».
Yarelis es pianista y profesora de la Escuela Vocacional de Arte de Las Tunas y muy pronto será una mujer completamente ocupada, pero feliz. César y Sergio son sus orgullos y la certeza de que los anhelos se convierten en realidad.
En Las Tunas existen consultas en las áreas de salud de los ocho municipios de la provincia para tratar a las parejas con problemas de infertilidad y desde hace poco más de un año un Centro de Reproducción Asistida con trece embarazos en curso.
/ymp/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
