Federación de Mujeres Cubanas

sábado, 18 de junio de 2016

Carmen Velázquez, desde el oficio de los bibliotecarios

Por Yami Montoya

Hace 37 años se descubrió encantada por la promoción del libro y la lectura, cuando por azares de la vida comenzó a trabajar en la biblioteca Provincial José Martí, de la cual lleva 16 años como directora. Sus aprtes a esa labor reconoce hoy a Carmen Velázquez Quintana con el Premio Nacional María Teresa Freyre de Andrade.
Su actuar en el mundo de la cultura y la vida social de Las Tunas, la hace poseedora de un prestigio no solo por el colectivo que lidera sino también en defensa de la promoción de la lectura como fémina martiana, que guarda desde su mirada un gesto de amor por el libro, como uno de sus mayores tesoros.
«El Premio María Teresa Freyre de Andrade es un reconocimiento muy importante y ello se debe a la contribución de la actividad bibliotecaria, la promoción del saber, la cultura y la literatura».
Con total gentileza y siempre dispuesta agradece la llegada a la biblioteca provincial de los lectores y escritores que incursionan más de allá de la entrada a ese inmenso salón lleno de un valioso fondo patrimonial bibliográfico.
«Lo más importante es el quehacer diario en función de la promoción de la lectura que se hace desde las bibliotecas públicas como encargo rector del programa por la lectura, con acciones de promoción para todos los sectores poblacionales, desde la edad preescolar, a través de las Bebetecas y el Programa Educa a tu hijo, personas con limitaciones fiscas y motoras, y el público en general.
«Documentos en soporte digital, periódicos, libros, además del servicio en las salas, consultas y copia de bibliografía, se enmarcan en el trabajo que hoy se realiza al interior de nuestras instalaciones en la provincia.
«Contamos con un trabajo de extensión bibliotecaria y actividades en comunidades mediante las casas bibliotecas, minibibliotecas y actividades caracterizadoras», destacó Carmen, quien motiva la creatividad e iniciativas de sus bibliotecarios, para que el servicio sea cada vez más eficiente.
«Estos tiempos impone a los bibliotecarios garantizar un servicio de calidad, por los diferentes soportes tecnológicos para la lectura, de ahí que las puertas de nuestras instituciones se mantienen abiertas para brindar el acceso a la cultura», acentuó.
«Mediante el libro promovemos los valores culturales y los relacionados con la identidad cubana, porque las bibliotecas atesoran el conocimiento universal».
La franqueza convive en ella, impulsa el aprendizaje de todos aquellos que se le acercan, entrega y convida al mundo inmenso del libro, un motivo que desde sus estudios primarios la llevaron en su juventud a convertirse en una profesional, Licenciada en Letras, por la Universidad de Oriente, en la provincia de Santiago de Cuba.
Hoy esta Máster en Desarrollo Cultural, mantiene viva la palabra y el pensamiento inmerso en los libros desde la promoción de la lectura desde el Sistema de Bibliotecas Públicas de Las Tunas, una labor que simultanea desde la dirección de la sede provincial.
«Encontrar servicios vinculados al libro que satisfacen de forma creciente las expectativas de niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad son tareas que marcan esta sociedad en la cual la labor de la promoción literaria a partir de las Bibliotecas Públicas aporta una cultura estética definida y consolidada».
Su pasión por la lectura no solo la motiva desde la documentación exhaustiva sino también a laborar bajo los principios y los pensamientos martianos.
«La obra martiana nos marca el quehacer diario, y desde la bibliotecas motivamos la lectura de su obra, para que las personas se nutran de todo ese pensamiento extraordinario de José Martí, debemos aportar el conocimiento formado, tributarlo formalmente».
Los libros, la obra martiana y la familia resultan para Carmen Velázquez Quinta razones de sobra para andar.
«La familia te ensalza el espíritu, te da fuerza para avanzar en las tareas que cada día te propones, nuevas metas con el empeño y el amor tan importante para hacer las cosas.
«Soy defensora del concepto de Familia, tengo un matrimonio de 37 años, y mi esposo me ha apoyado para mi crecimiento profesional,  dirigir una institución cultural y un Sistema de Bibliotecas en la provincia requiere de sacrificios y horas extras», detalla Carmen.
Estoy orgullosa de mis dos hijos y un nieto pequeño, todos ellos son también mis mayores tesoros, la familia es fundamental junto al trabajo, así transcurre mi vida. Mi familia siempre me alienta como mujer trabajadora, y ello requiere de un cariño especial que comparten también mis hermanos.
Las personas identifican a Carmen Velázquez Quintana desde su andar por las calles de Las Tunas, una mujer que lleva consigo un verdadero oficio, fomentar el hábito de la lectura y conservar la cultura cubana.

Cuando la sonrisa es doble

Por Darletis Leyva González
Las Tunas.- Dos vidas palpitan dentro de la joven Yarelis Roselló y ella está radiante de felicidad tras el éxito del tratamiento que recibió por sus problemas de infertilidad, en la provincia de Las Tunas.
Desde muy joven tenía desarreglos menstruales de diez meses y hasta un año, pero uno no le da mucha importancia en esa edad porque todavía no es tiempo para la reproducción, explica Yarelis.
«En el 2011 tuve un embarazo y lo perdí. Ya mi esposo y yo llevábamos cinco años intentando la concepción, sin resultados, y me decidí ir a la consulta de infertilidad de mi área de salud; me detectaron ovarios poliquísticos.
«Hice varios tratamientos, siempre con fármacos como medroxiprogesterona, clomifeno, y un chequeo total de mi salud.
«En octubre sospeché que estaba embarazada. El 17 de diciembre me examinaron, ya tenía nueve semanas con cuatro días y me dijeron que eran dos. Yo quería que fueran dos, y por suerte varones, pienso nombrarlos César y Sergio».

Estás ingresada en el Hospital Ernesto Guevara de Las Tunas, ¿Por qué te traen a la institución?

«Los embarazos gemelares a partir de las veinte semanas se deben ingresar para evitar riesgos. Yo tengo más riesgo por los problemas de infertilidad, aunque nunca presenté ningún problema.
«Casi siempre hasta las 37 semanas estamos aquí. Ya tengo 35 semanas y espero que todo salga bien».

La pareja muchas veces pierde el tiempo ideal para la concepción ¿A qué edad sugieres comenzar a preocuparse?

«No esperar a que uno tenga más de veinte años, hay que preocuparse y atenderse con tiempo, sobre todo cuando hay desarreglos menstruales. También, a veces se espera mucho para concebir, porque es cierto que la situación está difícil, pero cuando uno está algo acomodado debe comenzar a intentarlo. Sugiero no parir antes de los veinte para aprovechar bien las etapas de la vida.
«Yo tuve la suerte de empezar con treinta años el tratamiento y salir embarazada a los 31, pero muchas parejas pasan hasta diez años y nada».
Yarelis es pianista y profesora de la Escuela Vocacional de Arte de Las Tunas y muy pronto será una mujer completamente ocupada, pero feliz. César y Sergio son sus orgullos y la certeza de que los anhelos se convierten en realidad.
En Las Tunas existen consultas en las áreas de salud de los ocho municipios de la provincia para tratar a las parejas con problemas de infertilidad y desde hace poco más de un año un Centro de Reproducción Asistida con trece embarazos en curso.
/ymp/

martes, 17 de mayo de 2016

En Las Tunas la operadora de grupos electrógenos más joven del país

Por Yaimara Cruz García

Ser la mejor trabajadora no es un título adquirido en la universidad, es un reconocimiento que se logra con disciplina, constancia, organización y amor por todo cuanto hacemos. Estas fueron las palabras de Yanelis Ochoa Téllez, cuando en plena faena laboral en la Central Eléctrica Diesel Tunas, un equipo de Tiempo21 la interceptó atraído por la información de que es la operadora más joven del país, y una de las pocas mujeres que opera los grupos electrógenos.
Yanelis llegó a este emplazamiento hace nueve años graduada de electricista, y cuenta que al principio se interesó por la especialidad atraída por algo desconocido e inaudito para la mayaría de las mujeres, fue así como después de graduada se presentó a una convocatoria para operadores de grupos electrógenos.
«Tenía un poquito de temor porque esta es una profesión que siempre la han desempeñado los hombres, pero me presenté y fui aceptada, luego me mandaron a pasar un curso en el Centro Nacional de Certificación Industrial en Cienfuegos, allí alcancé buenas calificaciones y así fue como luego me incorporé a trabajar en la batería Tunas».
Cada vez más la igualdad entre hombres y mujeres en puestos laborales se equipara, sin embargo para una joven graduada de electricista la jornada laboral entre los enormes motores de los ruidosos grupos electrógenos en ocasiones se torna difícil.
El comienzo fue dulce y amargo a la vez, porque para Yanelis la necesidad de acoplarse al colectivo se unía a la realidad de mantenerse vigilante en su puesto de trabajo durante largas horas, incluso en las noches, pues los operadores trabajan constantemente para incorporarse al Sistema Electroenergético Nacional cuando el procedimiento lo demande.
«Como operadora yo recibo las órdenes que nos da el despacho eléctrico, para aportar los megawatt en línea que nos solicitan, además tengo que estar pendiente de los motores, los parámetros correctos, recibo combustible, entre otras tareas que requieren una constante vigilancia y sobre todo disciplina».

Una nueva etapa en la vida de Yanelis llegó con la maternidad ¿cómo te las arreglas?

«Las mujeres de hoy en día no solo somos madres, y parejas; ahora somos mucho más cosas. Trabajamos para mantener a la familia junto o no con su pareja; somos madres que criamos y cuidamos de los hijos, nos gusta sentirnos atractivas y respetadas, pero no es menos cierto que es difícil llevar las dos cosas. Por ejemplo en mi caso lo peor es compartir mi tiempo, sin descuidar ninguna de las dos cosas, ni a mi hijo, ni a mí trabajo, porque al principio era muy duro para mí dejar a mi niño pequeño con su papá para venir a trabajar, pero en la vida todo implica un sacrificio y eso forma parte de los valores que les inculcamos a nuestros hijos desde pequeños».
Por sus aptitudes y conocimientos en la profesión que escogió se ha ganado el respeto de su colectivo y su esposo, con quién comparte las relaciones laborales.
«La relación con mi esposo es muy linda, porque parte de la base del respeto mutuo, él me apoya siempre y sabe el trabajo que tengo, porque también es operador en esta central;  cuando surge alguna dudad en el trabajo nos consultamos, y así sucede en la casa donde también compartimos las responsabilidades.
Yanelis es de esas mujeres que nos brindan ejemplo de valentía y dignidad, pues con solo 29 años de edad disfruta de un reconocimiento laboral que la convierte en la mejor trabajadora de su colectivo.
«Creo que me he ganado el respeto de mis compañeros porque soy muy responsable con mi trabajo, y puedo decir que he cumplido mis expectativas en esta profesión, de la cual sigo aprendiendo todos los días, pero me siento realizada, puedo sincronizar, manipular, recibir combustible, en fin todo».

Hábleme de sus sueños,

«Todavía me queda un largo camino por andar, pienso que me faltan muchas cosas por aprender, y sueño con algún día trabajar en una gran termoeléctrica de las grandes que tiene el país».
Por trabajadoras como Yanelis Ochoa Téllez, una de las 28 mujeres que en Cuba se desempeñan como operadoras, para que el Sistema Electroenergético Nacional pueda sustentar la generación de electricidad para evitar afectaciones a la población, y a la economía del territorio.

domingo, 1 de mayo de 2016

Primero de Mayo: fiesta de pueblo en Cuba

En Las Tunas, Cuba, más de 200 mil personas desfilaron este Primero de Mayo. Toda una fiesta de pueblo cuyo colorido nadie pudo ocultar.
La famosa orquesta de Odelquis Revé puso bueno el escenario de la Plaza de la Revolución Vicente García.
Hoy nuevamente demostramos nuestro compromiso con Cuba, con este pueblo digno al que pertenecemos.

viernes, 15 de abril de 2016

El Partido en una sola palabra «responsabilidad»

Por Yami Montoya Pupo

Las Tunas.- «El Partido encierra una sola palabra responsabilidad», confiesa con total pasión Yenima Díaz Velázquez, quien con solo 25 años de edad ingresó al núcleo del Partido Comunista de Cuba en Radio Victoria, un medio a cual ha dedicado ya más de la mitad de su vida.
La oportunidad de participar junto a la dirección histórica de la Revolución en el VII Congreso de la organización, resulta un privilegio que muchos desearían gozar, una oportunidad que tal vez sea única, mas no para esta mujer que ha mostrado su valía en defensa de la obra cubana desde la prensa.
«Este Congreso es muy importante, se tomarán algunas decisiones, se adoptarán nuevas medidas, se informará a la población qué va acontecer en el futuro», destaca Yenima quien forma parte de la delegación de la provincia de Las Tunas a la cita compuesta por 42 delegados y tres invitados.
«Como periodista es sumamente importante conocer cuál va a ser el destino de Cuba,  en este espacio se aprobará el nuevo modelo económico de la nación que garantizará la continuidad del Socialismo pero  con nuevos métodos de producción, nuevas formas de comercialización, nuevas formas de agrupación para generar bienes o servicios.
«También se analizarán los lineamientos aprobados en el sexto Congreso, algunos cumplidos, otros que se transforman y unifican, y otros nuevos que cumplimentarán lo hecho en estos últimos cinco años», puntualizó.
Hoy mantenerse en las filas de la organización por 19 años le impone retos «me obliga a ser ejemplo, a participar en todos los procesos, actividades, y a tratar que aunque en mi trabajo pueda tener fisuras, de que siempre sea de los mejores», confiesa esta profesional quien durante julio de 2013 a igual fecha de 2014, resultó la jefa del grupo de la prensa y enviada especial de la Radio Cubana a la República Bolivariana de Venezuela.
Su trabajo le mereció además ser invitada a la Primera Convención Internacional de Radio y Televisión en el 2014, y entre sus proyecciones pretende vincularse más con las nuevas generaciones, para continuar aprendiendo.

miércoles, 13 de abril de 2016

La sencillez de una delegada al Congreso del Partido

Por Yenima Díaz Velázquez

 Las Tunas.- Los ojos de Rafaela Sarmiento López son tan verdes como la esperanza. Es una mujer llena de optimismo a cada instante en el desempeño de sus funciones en la sucursal 6402 del Banco Popular de Ahorro, en la provincia de Las Tunas, y en las filas del Partido Comunista de Cuba.
Es una de los 42 delegados que representarán al territorio tunero en el VII Congreso de la organización política y aceptó contestar algunas preguntas para Tiempo21.
¿Qué siente al representar a los trabajadores bancarios en el importante encuentro?
«Mucho compromiso, y una responsabilidad grandísima.  Soy oficial de cumplimiento y llevo 35 años trabajando en esa esfera.  Me siento muy bien.  Es una gran satisfacción y es un orgullo representar al banco y al sector en el Congreso».
¿Cuál fue la reacción de sus compañeros?
«Todos muy contentos.  Creo que hay muchos otros compañeros que tienen los méritos y también podían asistir.  Por eso los representaré con dignidad y prestaré mucha atención a los debates que ocurran».
¿Cómo será su actuar cuando regrese a Las Tunas?
«Cuando me reincorpore a mi centro de trabajo velaré por la implementación de los nuevos Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución y los Objetivos de la Primera Conferencia Nacional.  Trataré de hacer cumplir todo lo regulado».
¿Qué importancia histórica le concede al Séptimo Congreso?
«Creo que es único y de una trascendencia que perdurará para siempre.  Ahí se definirá el futuro.  Pero, estoy segura de que Cuba no cambiará.  Mantendremos los ideales y los principios.  Y lo más importante, reiteraremos que lo que no seamos nosotros capaces de resolver aquí en nuestra tierra, nadie nos lo vendrá a resolver”.

martes, 5 de abril de 2016

La Unesco y radios tuneras por la igualdad de género

La igualdad de género constituye uno de los objetivos que alrededor del mundo promueve la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco
Al taller inicial asistieron profesionales de las cinco emisoras locales de la provincia. Foto: Ángel Luis Batista Santiesteban Foto: Ángel Luis Batista Santiesteban
LAS TUNAS.—La igualdad de género constituye uno de los objetivos que alrededor del mundo promueve la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco. Con ese fin, son disímiles las estrategias trazadas en función de la equidad entre hombres y mujeres, y el reconocimiento del papel de las féminas en el avance de toda sociedad.
Los medios de comunicación, sea cual sea su naturaleza, pueden desempeñar un papel indispensable en materia de visibilizar las problemáticas que hoy afectan a mujeres y niñas en todo el planeta. Sin embargo, no siempre existe una conciencia plena de esos fenómenos entre los profesionales de la palabra y, en otros casos, el trabajo se realiza de forma empírica, sin un bagaje teórico y un conocimiento pleno de cómo tratar el tema.
Es por ello que la Unesco se propuso la elaboración de un grupo de Indicadores de Género para los medios de comunicación que permitan evaluar en la radio, la televisión, la prensa impresa o digital, el tratamiento a esta temática.
Aunque esos in­dicadores se han aplicado ya en otras naciones, la experiencia piloto cubana tiene por sede a esta oriental provincia. El pro­yecto, bajo el nombre de Las Tunas: mujer y desarrollo en el contenido de los medios locales, comenzó con un taller me­todológico en el que participaron periodistas y directivos de las cinco radios municipales del territorio.
Para conocer las interioridades del proyecto y la esencia de la aplicación de estos indicadores, Granma conversó con Elena Nápoles Ro­dríguez, Oficial del programa de comunicación e in­formación de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe, de la Unesco.
—¿Cuál fue el camino que llevó a la elaboración de estos indicadores?
—Lo primero que debemos señalar es que estos indicadores son relativamente jóvenes. Su estructuración partió de los Indicadores de Desarrollo Mediático, donde se incluía precisamente el género. Por lo tanto, pueden considerarse como un esfuerzo global, que ha sido acompañado por el Programa In­ternacional para el Desarrollo de la Comunicación de la Unesco. En su elaboración participaron expertos de diferentes naciones y el resultado fue este grupo de indicadores, que proponen una ruta concreta para estudiar la sensibilidad al género de los me­dios de comunicación en dos niveles: los procedimientos operacionales y el contenido.
“Se han venido aplicando en diferentes países y la intención es estimular que se sumen cada vez más naciones a este estudio, pues abre las puertas a un análisis profundo sobre cómo los medios están transversalizando la perspectiva de género”.
—Usted explicaba que ya se han aplicado en otros países, sin embargo la experiencia cubana comienza ahora, ¿por qué se escogen para este primer estudio las radios locales de Las Tunas?
—Los indicadores de género han sido diseñados para utilizarse en cualquier medio y a diferentes niveles (regional, na­cional y local). La Unesco tiene una amplia tradición en el apoyo a la comunicación a nivel global, y en ese trabajo hemos transitado un camino importante con los medios locales por su relevancia en materia de desarrollo sostenible. Entonces, esta es la oportunidad de llevar a cabo por primera vez en Cuba un estudio con estas radios, cuya influencia en el entorno donde se encuentran ubicadas es notable.
“Escogimos a Las Tunas porque tiene varios elementos a su favor. Primero, una concepción más clara de la necesidad de transversalizar la perspectiva de género; segundo, una creciente presencia de proyectos y programas de desarrollo con caminos que necesitan de los medios de comunicación, pero lo más importante, es que existe un grupo de profesionales en estas emisoras que se han superado en materia de género.
“Ya no se puede hablar de un modelo de desarrollo que no tenga en cuenta la contribución de la mujer y por lo tanto, es imprescindible que esa contribución sea reflejada de forma oportuna. Vamos a las radios de Las Tunas como una experiencia piloto en la implementación de estos indicadores en el país”.
—¿Qué etapas comprende el proyecto?
—Partimos del taller metodológico inicial porque esto es una investigación, y aunque ya tengamos un conjunto de indicadores preestablecidos, hay que saber cuáles son los puntos de partida de la radio en la provincia, cuales son las competencias profesionales, así como fortalezas y debilidades.
“La idea es que el proyecto ayude a trazar la ruta crítica de trabajo y un cronograma elemental. No puede faltar en ese proceso la revisión de la literatura, hay que diseñar  instrumentos de investigación concretos, que permitan dar respuesta a estos indicadores y hay que adaptarlos a la provincia. Otra parte importante es el trabajo empírico, recolectar la información, evaluarla y presentar un informe que integre recomendaciones concretas.
“Una vez aprobado ese informe, haremos también un taller de presentación de los resultados. La aspiración es que ya en ese momento participen no solo los periodistas y directivos de la radio, sino sectores de toda la provincia para que conozcan hasta dónde se ha llegado y ofrezcan su propia visión. Esas observaciones pueden añadirse al documento, cuya versión final será enviada a nuestra sede en París”.
—¿Pudiera esta investigación piloto generar otras similares en el resto de las provincias y en otros medios cubanos?
—Eso sería lo ideal, sobre todo porque hay un creciente nivel de interés de investigadores, profesionales y hasta de estudiantes en temas de género. Yo creo que nosotros podemos ayudar desde esta experiencia a mostrar cómo se puede investigar el tema, cómo la herramienta puede ser útil y cómo se puede adaptar su nivel de flexibilidad para que se utilice en otros medios y provincias. Pero, sobre todo, para que repercuta en el diseño de mejores políticas, porque en este sentido Cuba tiene un camino recorrido, la idea es mostrar ese camino y al mismo tiempo, proponer un salto positivo en una sociedad que se ha convertido en pilar de la igualdad de género y del empoderamiento de las mujeres.
—¿Considera usted que este tipo de estudios en nuestro país pudieran trazar la ruta hacia una estrategia específica para el tratamiento mediático de los temas de género?
—Puede dar lugar a eso y a mucho más. Por ejemplo, permitiría que lo que está normado encuentre ya un cauce específicamente en el interior de las instituciones. Diseñar mejores políticas quiere decir darles mayor flexibilidad para el trabajo de mujeres y hombres, hacer estrategias de comunicación y sensibilización, y muchas otras perspectivas a nivel de procedimiento.
“A nivel de contenido de los medios, contaríamos con directrices para abordar mejor estos temas, para visibilizar todas las aristas del fenómeno. Todo va a depender de la evidencia encontrada, de la capacidad de los investigadores de imaginar un escenario, donde se lleve a un nivel superior el trabajo en función de la igualdad de género”.
—Nuestro país tiene importantes potencialidades en materia de estudios destinados a promover la igualdad entre hombre y mujeres, ¿cómo pueden ser estas aprovechadas en función de los objetivos de la Unesco?
—Se ha trabajado mucho con expertos en otras naciones, pero nosotros contamos también con personas que pueden considerarse autoridades en la materia, estoy pensando, por ejemplo, en la doctora Isabel Moya, que nos podrá brindar un asesoramiento invaluable.  Específicamente en Las Tunas, se ha conformado un equipo grande de investigación, donde los y las periodistas tienen un nivel de formación muy alto. Eso va a ser decisivo, porque no son personas que van a aprender ahora sobre género, sino que van a poder hacerle preguntas a los indicadores, más importantes, inteligentes y profundas. La Unesco propone la herramienta, pero solo la investigación mostrará la realidad que viven hoy nuestros medios, a la hora de reflejar a la mujer común que lucha cada día por salir adelante.